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#53 IMMOBILIÀRIA BARCELONA. 2018.

LA NECESIDAD

Immobiliària Barcelona, una agencia inmobiliaria dedicada a la venta y alquiler de pisos en diferentes zonas de Barcelona, buscaba realizar una reforma integral en sus oficinas de la calle Sardenya.

 

Desde el principio, se buscaba plantear un espacio que estuviera alineado con sus valores de marca: cercano, sin barreras entre vendedores y compradores, profesional y acogedor. Además, a nivel experiencia de espacio, un elemento muy importante era conseguir que todo aquel que entrara se sintiera como en casa. Porque si ellos venden hogares, lo más lógico es venderlos desde uno, ¿no? 🙂

 

EL RETO

El proyecto de reforma e interiorismo presentaba diversos retos. Por un lado, se trataba de un proyecto de presupuesto limitado, por lo que se trabajó muchísimo en sacarle el máximo partido a los materiales, a las texturas, a los colores y al mobiliario para conseguir un equilibrio entre precio y resultado.

 

Por otro lado, conseguir aportar un tamiz de calidez y de hogar a las oficinas sin perder profesionalidad y marca, sin perder la esencia de Immobiliària Barcelona.

 

EL PROYECTO

De acuerdo con las preferencias estéticas de cliente y muy fieles a sus exigencias funcionales, proyectamos un espacio de diseño limpio, luminoso y acogedor que combina una paleta de colores de acabados pastel con madera y texturas aterciopeladas. Además, con el objetivo de dotar de luminosidad al espacio, se cuidó especialmente la iluminación técnica, acentuando la luz cálida en puntos clave, y la iluminación decorativa como complemento perfecto al estilo general.

 

Desde el principió se buscó optimizar el espacio y los flujos de movimiento en las diferentes zonas de la oficina: el área de espera, la zona de atención y contacto con cliente y la zona privada, reforzado con mobiliario a medida, que fue diseñado especialmente para cada ocasión y momento de trabajo.

 

La paleta de colores jugó un papel importantísimo en todo el proyecto, que se combinaba con la madera en el parquet y mobiliario, aportando un aire nórdico chic a todo espacio. Además, son los colores los que nos permitieron diferenciar entre las dos zonas de las oficinas: verde para la zona de clientes, un color que aporta serenidad, armonía y confianza, y terracota para la zona privada, un color que aporta relajación y concentración para los momentos de trabajo.

 

En cuanto a las texturas, se jugó con el terciopelo como protagonista, principalmente para el tapizado del mobiliario y para las cortinas, que fueron dispuestas para ocultar el cuadro eléctrico y la manguera, situadas en una de las paredes.

 

Por último, la decoración aportó el toque final de calidez y hogar al espacio, a través de plantas, elementos de papelería y cuadros del imaginario de Barcelona y la ciudad, todos ellos productos de The Factöry.

 

Así, jugando con elementos clave en el espacio, conseguimos un gran resultado aún contando con un presupuesto limitado, alcanzando así nuestro objetivo: dar a Immobiliària Barcelona el hogar que se merecía 🙂