#52 CASSOLA DEL MERCAT. St Cugat. 2018

About This Project

LA NECESIDAD 

 

La Cassola del Mercat es un restaurante familiar de toda la vida – situado en el mercat Torreblanca en Sant Cugat – que buscaba contemporaneizar su imagen sin perder su esencia auténtica, artesanal y de calidad.  

 

El encargo consistía en la realización de un proyecto de branding integral, que incluyera tanto el interiorismo y reforma del espacio como la actualización de su identidad gráfica. En este sentido, la línea estética estaba pactada desde el principio: se quería transmitir un estilo industrial que además reforzara su carácter local, genuino y casero. 

 

Además, el proyecto interior también buscaba redefinir los flujos de paso del restaurante, permitiendo una mayor eficiencia de trabajo en el día a día de La Cassola del Mercat, así como una mayor comodidad para los clientes. 

 

EL RETO 

 

La Cassola del Mercat presentaba diversos retos que se tuvieron en cuenta en el desarrollo de todo el proyecto. Por un lado, realizar una reforma que lograra dar más visibilidad al restaurante desde el exterior, diferenciándose del paisaje urbano e invitando a entrar a los usuarios, a través de su entrada desde la calle. 

 

Por otro lado, al ser un restaurante de toda la vida, era importante mantener su esencia y no perder de vista su concepto gastronómico casero y de calidad. 

 

Por último, Rafa (actual gerente del restaurante) tenía muy claro desde el principio el estilo que buscaba desarrollar en su espacio, por lo que era muy importante la conversación, la empatía y el trabajo en equipo para que el resultado final encajara al 100% con aquello que ya tenía en mente, sin perder el toque Dröm 🙂

 

EL PROYECTO 

 

Para el éxito del proyecto, se jugó con dos aspectos clave: la iluminación y la selección de materiales:

 

El concepto general del espacio se basaba en un estilo industrial aterrizado en un contexto casero, local y cercano, y fue precisamente lo que se buscó conseguir a través del juego de luces y el uso de materiales puros. 

 

Los materiales predominantes en todo el espacio son el acero corten, el acero negro, la madera envejecida y los ladrillos vista, que nos permitieron evocar un espacio industrial a la vez que cálido y cercano.  Además, se trabajó con una iluminación técnica y decorativa que dotara de calidez al espacio, que invitara a entrar y que reforzara la cercanía del restaurante, a través de luces led y lámparas de Tosco. 

 

Redistribución espacial: zonas diferenciadas:

 

En cuanto a la distribución espacial, se optó por crear dos zonas diferenciadas dentro del restaurante: por un lado la zona de bar y por otro la zona de comedor. 

 

Para la zona de bar, la barra tenía un papel primordial. Por un lado, un copero construido en acero de corten ya nos aporta pistas sobre el carácter industrial del espacio. Por otro, nos encontramos con detalles constructivos que logran encajar madera y ladrillos en la configuración de la barra. Y es ahí donde una mampara de vidrio armado y de estructura metálica nos limita el espacio de charcutería, una de las zonas de preparación más importantes el restaurante. 

 

Para la zona de comedor, la pared revestida de ladrillo juega un contraste de texturas con el metal deployé y con la madera de pino maciza y las patas de hierro de las mesas, diseñadas específicamente para el proyecto. Todo ello complementado con elementos decorativos que nos trasladan al imaginario del bar de toda la vida: barriles, cuadros, luces y tramas. 

Además, se recuperó una estantería con la que ya contaba el restaurante para usarla como separador, tomando así un papel de guía sobre el flujo de paso del espacio 

 

Asimismo, para mantener la conexión del restaurante con el Mercat Torreblanca – con el que lleva vinculado toda la vida – se habilitó una barra que da al interior del mercado, donde los usuarios pueden tomar algo durante sus pausas y descansos en su jornada de compras.  

Otro hito importante del espacio fue la recuperación de su parquet original, a través de un proceso de lijado y barnizado, que logró rescatar su brillo inicial. 

 

Nueva imagen corporativa:

 

Siguiendo con toda la línea estética, también se trabajó en un nuevo concepto de imagen corporativa: creación de un logotipo y aplicación gráfica en cartas, tarjetas y rotulación. 

 

Ésta se planteó con el objetivo de darle una vuelta de modernidad pero siempre manteniendo el carácter de toda la vida de La Cassola del Mercat: su esencia debía residir en cada decisión, color y aplicación.  

 

Uno de los elementos más importantes de la aplicación de ésta nueva imagen corporativa fue la rotulación exterior, trabajada sobre madera maciza, que nos invita a entrar y nos habla, a primera vista, del carácter y esencia de La Cassola del Mercat.  

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Interiorismo para Empresas