About This Project

 

LA NECESIDAD

 

Diseñar de cero un nuevo restaurante que destacara entre la amplia oferta gastronómica de una zona en auge en Barcelona. El proyecto exigía desde la creación del concepto de marca pasando por el diseño de su imagen corporativa hasta su implementación en todos los detalles del nuevo diseño interior.

 

EL RETO

 

Proyectar un restaurante con una personalidad impactante que despertara la curiosidad de los transeúntes desde la calle y que ofreciera una opción diferente y atrevida.

 

Nos enfrentamos al reto de generar un efecto “wow” en cada detalle del diseño. Debíamos concebir un espacio luminoso y acogedor que sustituyera completamente el estado inicial, bastante deteriorado, en el que se encontraba el local.

 

 

EL PROYECTO

 

De acuerdo con el concepto gastronómico y el briefing aportado por el cliente, creamos una marca basada en la filosofía del surf. Playa, olas, diversión, frescura, juventud y libertad son los valores en los que basamos el proyecto.

 

Así, el espacio busca recrear el ambiente de una playa surfera: Interpretando la arena, las paredes de microcemento y los materiales naturales en tonos tierra dominan la parte inferior del local mientras que la parte superior recrea el mar oleado soñado por todo surfero: 450 cuerdas cortadas y teñidas en 3 tonos diferentes de azul de forma totalmente artesanal bajan del techo a diferentes niveles aportando dinamismo y carácter y dotando el conjunto de una imponente dosis de sofisticación y locura en partes iguales.

 

Los materiales nobles como la madera, el hierro  y el ratán aportan al restaurante el ambiente natural propio de una playa y con el fin de añadirle un toque rústico, incorporamos una zona de pavimento de mosaico antiguo en el fondo del local que rompe con la madera porcelánica del resto del espacio. Las paredes de ladrillo visto recuperadas, la madera envejecida y las lámparas decorativas de estilo vintage ayudan a potenciar ese efecto.

 

El restaurante se dividió en 3 zonas diferenciadas: la terraza interior, que hace de hilo conductor entre la terraza de la calle y el interior del local. Aquí buscamos imitar el ambiente de un chiringuito de playa incorporando un pavimento de cemento mezclado con trocitos de concha, pintando de blanco las paredes de ladrillo recuperado para potenciar la luz solar e incorporando plantas tropicales de grandes dimensiones. En el interior, el restaurante se divide entre la zona de espera, con barras para tomar algo rápido, y la zona de mesas.

 

De acuerdo con las necesidades del proyecto gastronómico, optamos por ubicar dos barras: una en la entrada que actúa como núcleo principal para los cocineros y camareros y donde se sirven la mayoría de bebidas y otra en el fondo del local más healthy y coctelera.

 

La iluminación, como en todo restaurante, era fundamental. En este caso buscamos una luz blanca imitación de la luz día para dar aún más fuerza a la sensación de estar en un exterior. En todo el local la intensidad de la luz es regulable y se filtra entre las cuerdas del techo siendo más dirigida con puntos de iluminación técnica en mesas y barras.

 

Las tablas de surf, de madera de pino y diseñadas y fabricadas para el proyecto, son protagonistas en todo el restaurante reafirmando que Kook puede convertirse en un pequeño oasis surfer en el centro de la gran ciudad.

 

KOOK

Pg. Sant Joan, 85

 

 

Category
Interiorismo para Empresas