¿Qué sientes cuando entras en tu casa? Son muchos las personas que vienen a Dröm Living explicándonos que cuando traspasan la puerta de su hogar, no lo sienten suyo, que no les gusta y que no se sienten del todo cómodos en él. Que se pasan los fines de semana en tiendas de bricolaje y decoración, que van haciendo retoques, pero que no terminan de conseguir el resultado que quieren y que esto, les frustra. Están viviendo en una casa de la cual no se sienten enamorados. Algunos piensan que se soluciona realizando unos pocos cambios estéticos, unas cortinas por aquí, unos sofás por allá… pero normalmente, sin un previo plan de diseño y una ideas de decoración bien definidas, los cambios realizados poco a poco, no suelen ser una buena idea ni obtener los resultados esperados. Por esto, en este tipo de situaciones, las reformas integrales son la mejor opción.

Sin embargo, a pesar de que son conscientes de que una reforma integral convertiría una vivienda antigua en la casa de sus sueños, no pueden dejar de escuchar retumbar esa palabra en su cabeza. 

Como especialistas en arquitectura, decoración y construcción, somos conscientes de que las reformas integrales pueden asustar, ser un proceso duro y estresante, por esto, hoy, queremos darte unos cuantos consejos de cómo afrontar una reforma integral y no morir en el intento.  

Cómo afrontar una reforma integral

Para afrontar una reforma integral, como primer paso de todos, debes comprender que en el proceso influyen dos aspectos determinados y diferentes, por un lado, tenemos uno más centrado a toda la parte técnica de la reforma y por el otro, uno  puramente emocional, es decir, cómo se va a afrontar la reforma psicológica y emocionalmente hablando. 

Consejos para afrontar una reforma integral: Parte técnica

Objetivos

El objetivo principal de una reforma integral es el de convertir un espacio antiguo, destartalado o a medio construir en una vivienda totalmente nueva, moderna y actual. 

Además, dentro de estos objetivos también influyen:

  • Qué se quiere reformar y qué se quiere conservar: Una reforma integral incluye techos, paredes, suelos, ventanas y todo el mobiliario, por tanto, es importante que se establezca desde el principio qué partes se reforman y qué partes se conservan. 
  • Finalidad de la reforma integral: Determinar por qué se está llevando a cabo la reforma integral es fundamental para tener un plan definido. En este caso, lo que se debe tener en cuenta es la funcionalidad del espacio, es decir, se necesita más almacenaje, se quiere un concepto abierto, construcción de un nuevo baño o habitación, etc. 
  • Diseño y estilo: tonos y colores a utilizar, acabados, estilo de la decoración (industrial, art decó, minimalista, nórdico, rústico, etc.) y mobiliario. 
  • Duración de las obras: Importante establecer una fecha de inicio y una de fin de las obras. De esta manera, el cliente se asegura que se cumplen con los plazos y la obra no dura más de lo necesario. 

Unos objetivos bien definidos te aportan confianza, seguridad y tranquilidad y esto, es fundamental para que toda la obra fluya y se convierta en un proceso relajado en vez de uno estresante. 

Presupuesto 

Antes de empezar a tirar paredes y con la reforma al completo, es importante que el presupuesto haya quedado establecido de antemano y con todos las acabados que este incluye. De esta manera, sabrás lo que estás gastando y no te entrarán todos los males cada vez que tengas que pasar la tarjeta. 

El equipo de Dröm Living estudia el espacio exhaustivamente para minimizar imprevistos, y que tu presupuesto no se desvíe. Es uno de los trabajos que realizamos más intensamente, porque sabemos que en durante la reforma, la parte económica es la más importante. 

Por otro lado, siempre recomendamos disponer de un cojín para añadidos. Cuando se está en pleno proyecto, es habitual añadir pequeñas cosas de las que hemos prescindido durante el proyecto para ajustarnos al presupuesto, pero en realidad nos hacen mucha ilusión! Como hemos dicho, las emociones están a flor de piel, y la ilusión de tener la vivienda de nuestros sueños hace que queramos darnos pequeños caprichos. 

Contratación de la empresa

En este punto siempre aparece la duda de si contratar a alguien o realizar la obra contratando únicamente a un contratista. Existen unos pros y contras que te ayudarán a encontrar la mejor opción para ti. 

Contratar a un estudio de diseño y reformasHacer la reforma tu mismo
Proceso aparentemente más caro pero más tranquilo y cómodo. Proceso más barato pero con muchos dolores de cabeza. 
Proceso más rápido, tenemos las herramientas para agilizar las obras y coordinarlas de tal forma que ahorremos mucho tiempo.Proceso mucho más lento, la coordinación de industriales es complicada.
Más experienciaMenos experiencia
Equipo de trabajo = Menos tiempo de reformaNo dispones de un equipo de trabajo = Más tiempo de reforma
Preocupación 0: La responsabilidad no recaé sobre tiLa responsabilidad recae sobre ti
Más creatividadTener muy claro lo que quieres hacer y cómo
Mejores acabados (conocen los materiales), y además reducen la elección a aquellos que se ajustan a tu proyecto y presupuesto.Debes tener muy claros todos los materiales que puedes utilizar, y cómo aplicarlos. Si no el resultado no será el que ves en las revistas.
Evitan imprevistos, y proponen soluciones constructivas que se ajustan a tus presupuesto. Este factor, hace en muchas ocasiones que el global de la obra resulte más económico.Te puedes encontrar con muchos imprevistos, partidas que no estaban presupuestadas y facturas extra no esperadas de los industriales.

En caso de que hayas decidido contratar a una empresa de reformas que se encargue tanto del diseño como la decoración, recomendamos que ésta tenga buenas referencias. Quedarse con la primera opción nunca es buena idea, buscar segundas, terceras e incluso cuartas opiniones nunca está de más para ver si el presupuesto y los objetivos que tenemos encajan con nosotros. 

Investigar antiguos trabajos que hayan realizado para ver si su estilo y manera de trabajar cuadra o encaja con tus expectativas influirá en la toma de decisión.  

Contrato y garantía

El contrato es la base de cualquier relación entre cliente y empresa. ¿A qué se comprometen? ¿Cómo se comprometen hacerlo? ¿Plazo? ¿Materiales que se utilizarán? ¿Presupuesto que se ha establecido? ¿De qué se hacen cargo? ¿De qué no? ¿Garantía que nos dan en caso de que algo no haya quedado como debería, se rompa o surja cualquier contratiempo que no debería? ¿Qué pasa si no se cumple con el plazo o presupuesto? Estas son solo algunas de los puntos que deben quedar establecidos dentro de los contratos. Recuerda, todo por escrito y nada verbal. De esta manera, te ahorrarás muchos dolores de cabeza. 

Permisos y licencias

Antes de empezar cualquier tipo de obra necesitas unos permisos y licencias por parte del Ayuntamiento. Es importante saber qué se puede reformar y qué no. En algunos casos, hay viviendas que son consideradas de patrimonio histórico y por ejemplo, el exterior, como la fachada, no se puede tocar. En otros casos, que no puedes cerrar una terraza o no puedes ampliar un espacio cogiendo metros del jardín. Por esto, es importante disponer de estos permisos y licencias. 

Otro factor a tener en cuenta es que si vives en un edificio con comunidad de vecinos, estos también deberán ser avisados con un mínimo de antelación y en algunos casos deberás obtener su permiso. 

Con toda la documentación en regla y los pasos anteriores bien definidos, ya estás listo para empezar tu reforma integral. Pero, ¿estás mentalizado para ello? 

Consejos para afrontar una reforma integral: Parte emocional

Sigue el plan

Perder el norte en una reforma es muy fácil. Cada día aparecen nuevas ideas, nuevos proyectos, cosas que añadir en el diseño… pero es importante que te limites a seguir el plan de ruta, ¿por qué? Piensa que cuantos más cambios de última hora se hagan y más añadidos, esto supone más presupuesto, más tiempo, más complicaciones y también más quebraderos de cabeza para ti. 

¿Quieres vivir una reforma tranquila y despreocupada? Te recomendamos entonces que sigas un plan, de esta manera, la comunicación será más fluída y te permitirá delegar a terceros y olvidarte de que están haciendo una reforma integral en tu casa. Lo tendrás todo bajo control en un momento donde todo puede parecer un descontrol y caos total. 

Confía

Un poco ligado al final del punto anterior, es importante que confíes en la empresa contratada. Quizás confiar al 100% es pedir mucho, porque al fin y al cabo es tu casa, pero, y ¿un 80%? 

La confianza entre empresa contratada y cliente es fundamental para que puedas delegar, para que no tengas que pasar cada día a ver cómo avanzan las obras y no tengas que estar encima de la empresa. Esto  puede ser muy estresante para ti, pero también para las personas que trabajan para ti, tu estado emocional afectará directamente a tu equipo de reformas. . Piensa que formáis un equipo, la empresa elegida trabajará con tu mismo objetivo y queréis el mismo resultado, así que andareis juntos por esa aventura.

Ahórrate quebraderos de cabeza y sigue con tu vida a no ser que sean ellos los que te reclamen. 

Distancia

Un factor positivo de las reformas integrales es que no puedes vivir allí mientras estas duren. Esto, te ayuda a coger la distancia que a veces nos resistimos a coger porque nuestra parte más controladora quiere estar encima de todo. Es importante que tú, que no eres experto en reformas, huyas de ellas si no quieres terminar estresado perdido. 

Paciencia

Una reforma integral no es un proceso de horas, sino de días, semanas y en ocasiones incluso meses. Esta es una de las otras razones por las que es importante establecer una fecha de inicio y una de finalización. 

En una reforma integral, la primera semana los cambios son muy visibles, pero quizás en la segunda y tercera semana la cosa vaya un poquito más lenta, puesto que incluye muchos factores no visibles en los acabados finales pero que son imprescindibles para garantizar la seguridad y funcionalidad de la casa. No te desesperes, si hay un plazo marcado, este será el que se cumplirá. 

No te frustres

En cualquier tipo de proyecto que se lleve a cabo, los imprevistos están presentes, por esto, si sale alguno no te preocupes, recuerda que ha sido tenido en cuenta en el plan y todo seguirá su curso. La frustración sólo conseguirá que te estreses más para algo que tiene solución, y no vale la pena. Respira, lo verás todo mucho más claro.     

¿Estás preparado para empezar con la obra? Desde Dröm Living queremos hacerte el proceso más fácil y llevadero para convertir tu vivienda en la casa de tus sueños. ¿Hablamos?